lunes, 6 de julio de 2009

En la consulta

- Alas negras, nubes de plumas, volando o cayendo, no estoy seguro. Sensación de pérdida. No sé el qué, pero he perdido algo. Estoy buscando algo en esa nube de plumas negras. Oigo gritos a lo lejos, alguien está furioso. Tiene algo que ver con la venganza, pero no se porqué. Tengo la sensación de haber sido engañado y traicionado, pero creo que habría sido... bueno, Dios, y eso no puede ser. En ese momento siempre despierto. -
- Con frecuencia los sueños no son sino mensajes de nuestro inconsciente - dice el psicólogo - Por supuesto, no son palabras, pero el mensaje no está en las imágenes tampoco, sino en los conceptos, en las empcopmes. Empecemos por el principio: eran alas negras, ¿tiene el negro algún significado en particular para ti? -
- No. Bueno, es el color del luto... -
- Sí, pero eso es un significado social, a menos que tú sientas que eran alas negras porque había un motivo de luto. -
- No, no creo. Es sólo cómo son. -
- Bien, entonces las alas. ¿Crees que pueden significar libertad? Es posible que la contradicción entre tener alas y estar cayendo indique un aviso por parte de tu mente. Quizá algo que quieres hacer y crees ser capaz, en realidad no sea posible. -
- Bueno... -
- De hecho, si lo piensas creo que verás que encaja con los gritos de furia que decía oír y la idea de que alguien superior te ha traicionado. Puede que algo exterior te animara a realizar ese intento, puede que una figura de autoridad, y quizá al mismo tiempo de confianza, como un padre, o un profesor... -
- Lo cierto es que no creo que... Quiero decir, no encaja. -
- ¿Sabes, David? Resulta sorprendente la frecuencia e intensidad con la que algunas personas se niegan a sí mismas sentimientos profundos porque puedan ser política o socialmente comprometidos. Con toda honestidad, el conflicto que una persona siente y lo que quisiera sentir es dañino para esa persona, es necesario confrontar esos conflictos. Por ello, quisiera que meditaras sobre ello y analizaras fríamente tus emociones, especialmente en cuanto a figuras de autoridad social o moral se refiere, y a la influencia, sea positiva o negativa, que tienen sobre ti. Hablemos sobre ello en la próxima sesión, ¿te parece? -
El psicólogo se levanta, dando por terminado el análisis.
- De acuerdo. - dice el chico, mientras se levanta, ligeramente frustrado. - Pensaré en ello. - El psicólogo le acompaña a la puerta, con la mano en el hombro y promesas de mejora que son escuchadas a medias, mientras el chico piensa "¿porqué todos se empeñan en creer qu saben lo que pienso en lugar de escuchar primero?"
Cuando el chico ha salido, el psicólogo se acerca pensativo a la mesa, mesando distraído su barba blanca. Se sienta en la mesa, evaluando sus impresiones y, tras unos momentos, se decide a coger el teléfono y marcar un número. Coge aire lentamente mientras suena el tono.
- ¿Diga? -
- ¿Yves? -
- ¿De parte de quién? -
- Morfeo. -
Pasan unos segundos
- ¿Qué ocurre? -
- Solicito un seguimiento. Se llama David Crow, 17 años, puedo pasar más tarde y entregar más datos. -
- Un momento. -
El interlocutor vuelve a dejar pasar unos segundos mientras se oye teclear en un ordenador.
- ¿Puede venir esta tarde a las 19:30? El señor Yves quisiera invitarle a cenar... -
"Así que quiere hablarlo en persona", piensa el hombre de barba blanca.
- Allí estaré. -