- ¿Quieres saber la verdad? - pregunta el hombre. Es un hombre de cierto atractivo, pero su sonrisa es demasiado afilada como para ser realmente bonita, y sus ojos demasiado fijos como para sacar de tu mente la idea de un depredador.
- Te contaré una parte. En realidad Cristo no es como te han hecho creer todo este tiempo. Piénsalo. ¿Realmente piensas que su discurso estaba destinado a Dios? Es posible que sí, al fin y al cabo es lo que intentan inculcaros. Es lo que intentan que interpretéis de la Biblia. Pero mírala con un ojo más crítico. Está recortada y adaptada, y escrita años después de la muerte de Jesús. Aún quedan pistas, sin embargo, y esas pistas son las que te van a dar otra interpretación de lo que dice. Una que ningún sacerdote admitirá de buena gana: Jesucristo quería que dejara de prestarse atención a la divinidad.
Para Jesús era más importante la humanidad que Dios. Más exactamente, le importaba más la actitud de las personas para con otras personas que para con Dios. "Amaos los unos a los otros como yo os he amado", decía. Esto es "sin reservas", "comprendiéndoos". Jesús no obtenía su capacidad para perdonar de la ingenuidad o de una piedad fuera de los límites mortales, sino de su capacidad para ponerse en el lugar de otras personas y entender porqué hacían lo que hacían. Y a pesar de ello, había personas a las que consideraba imperdonables. ¿Crees que te engaño? ¿Recuerdas cómo hablaba de los sacerdotes judíos? Probablemente lo que más odiaba, o lo que menos le gustaba, si no quieres pensar que él también era capaz de odiar, lo que más odiaba, como digo, era la actitud de esos sacerdotes, a los que llamaba "farisaicos". Mucha gente piensa que "farisaico" es un apodo que él les daba, pero eso sólo demuestra lo poco que les interesa la verdad.
Verás, los fariseos eran una secta judía que se distinguió por haber unido durante un tiempo el poder político y religioso en la misma persona, siglo y pico antes de JC. Los saduceos, otro grupo, se les oponían y no fue una oposición de palabras, hubo muertes de hombres, de mujeres, de cualquiera.
Pero me estoy yendo por las ramas, Jesús llamaba farisaicos a aquellos sacerdotes por su hipocresía, la misma que los fariseos tenían, pretendiendo seguir los designios divinos cuando sólo seguían sus propios deseos. A JC no le gustaba la hipocresía en absoluto, ni la codicia que demostraban aquellos hombres. No por los objetos materiales, que podía comprenderlo y que tampoco es tan dañina. Al fin y al cabo siempre se puede conseguir suficiente para que unos tengan mucho y otros lo suficiente. El mayor problema era su codicia por el poder. Por poder manipular a los demás, fuera con supuestos "mensajes divinos" o con leyes y la fuerza de soldados. Odiaba eso profundamente.
Y lo de ¿hijo de dios? La de veces que dijo que todos somos hijos de Dios. Y lo decía en serio. Él no era más hijo de dios que nadie. Pero claro, sí que era bastante carismático, y bienintencionado. Y la gente admiraba eso más de lo que puede admirarlo ahora. En aquellos tiempos las condiciones de vida eran más duras, más despiadadas, no podías estar mucho tiempo vivo sin volverte despiadado, pero él lo hizo. Y de nuevo gracias a su capacidad de comprensión. La ironía es que cuando él decía que todos somos hijos de Dios, los que le seguían se empeñaban en decir que él lo era. Sólo él en sentido literal, aunque los demás pudieran serlo en sentido figurado.
¿Y los cambios respecto a las antiguas leyes? Específicamente a los mandamientos, ya que otras leyes eran fruto de la necesidad de cierta higiene y mantener buenas costumbres más que de una voluntad divina real. Y eso que los mandamientos son unas buenas reglas de conducta para vivir en comunidad. Bueno, salvo el de amar a dios sobre todas las cosas, que es un poco inútil y más dirigido a alimentar la autoridad de los sacerdotes, que siempre se han creído más cerca de Dios. Pero recuerda el que tenía más importancia: "Amaos los unos a los otros"
Como digo, Jesús era más un humanista que un religioso. De lejos.
Así que, en resumen, si quieres seguir a los sacerdotes, adelante, déjate manipular por ellos. Si quieres seguir a Jesús, portáte bien con los demás y trabaja por su felicidad, y por la tuya propia también, que eso no es pecado. Y si quieres seguir a Dios... Bueno, si quieres seguir a Dios más vale que le encuentres, porque pocos le han encontrado hoy en día, y ninguno de ellos presumirá de ello o intentará manipularte.
Bueno - dice el hombre con una sonrisa llena de significado - ve con Dios -
- Te contaré una parte. En realidad Cristo no es como te han hecho creer todo este tiempo. Piénsalo. ¿Realmente piensas que su discurso estaba destinado a Dios? Es posible que sí, al fin y al cabo es lo que intentan inculcaros. Es lo que intentan que interpretéis de la Biblia. Pero mírala con un ojo más crítico. Está recortada y adaptada, y escrita años después de la muerte de Jesús. Aún quedan pistas, sin embargo, y esas pistas son las que te van a dar otra interpretación de lo que dice. Una que ningún sacerdote admitirá de buena gana: Jesucristo quería que dejara de prestarse atención a la divinidad.
Para Jesús era más importante la humanidad que Dios. Más exactamente, le importaba más la actitud de las personas para con otras personas que para con Dios. "Amaos los unos a los otros como yo os he amado", decía. Esto es "sin reservas", "comprendiéndoos". Jesús no obtenía su capacidad para perdonar de la ingenuidad o de una piedad fuera de los límites mortales, sino de su capacidad para ponerse en el lugar de otras personas y entender porqué hacían lo que hacían. Y a pesar de ello, había personas a las que consideraba imperdonables. ¿Crees que te engaño? ¿Recuerdas cómo hablaba de los sacerdotes judíos? Probablemente lo que más odiaba, o lo que menos le gustaba, si no quieres pensar que él también era capaz de odiar, lo que más odiaba, como digo, era la actitud de esos sacerdotes, a los que llamaba "farisaicos". Mucha gente piensa que "farisaico" es un apodo que él les daba, pero eso sólo demuestra lo poco que les interesa la verdad.
Verás, los fariseos eran una secta judía que se distinguió por haber unido durante un tiempo el poder político y religioso en la misma persona, siglo y pico antes de JC. Los saduceos, otro grupo, se les oponían y no fue una oposición de palabras, hubo muertes de hombres, de mujeres, de cualquiera.
Pero me estoy yendo por las ramas, Jesús llamaba farisaicos a aquellos sacerdotes por su hipocresía, la misma que los fariseos tenían, pretendiendo seguir los designios divinos cuando sólo seguían sus propios deseos. A JC no le gustaba la hipocresía en absoluto, ni la codicia que demostraban aquellos hombres. No por los objetos materiales, que podía comprenderlo y que tampoco es tan dañina. Al fin y al cabo siempre se puede conseguir suficiente para que unos tengan mucho y otros lo suficiente. El mayor problema era su codicia por el poder. Por poder manipular a los demás, fuera con supuestos "mensajes divinos" o con leyes y la fuerza de soldados. Odiaba eso profundamente.
Y lo de ¿hijo de dios? La de veces que dijo que todos somos hijos de Dios. Y lo decía en serio. Él no era más hijo de dios que nadie. Pero claro, sí que era bastante carismático, y bienintencionado. Y la gente admiraba eso más de lo que puede admirarlo ahora. En aquellos tiempos las condiciones de vida eran más duras, más despiadadas, no podías estar mucho tiempo vivo sin volverte despiadado, pero él lo hizo. Y de nuevo gracias a su capacidad de comprensión. La ironía es que cuando él decía que todos somos hijos de Dios, los que le seguían se empeñaban en decir que él lo era. Sólo él en sentido literal, aunque los demás pudieran serlo en sentido figurado.
¿Y los cambios respecto a las antiguas leyes? Específicamente a los mandamientos, ya que otras leyes eran fruto de la necesidad de cierta higiene y mantener buenas costumbres más que de una voluntad divina real. Y eso que los mandamientos son unas buenas reglas de conducta para vivir en comunidad. Bueno, salvo el de amar a dios sobre todas las cosas, que es un poco inútil y más dirigido a alimentar la autoridad de los sacerdotes, que siempre se han creído más cerca de Dios. Pero recuerda el que tenía más importancia: "Amaos los unos a los otros"
Como digo, Jesús era más un humanista que un religioso. De lejos.
Así que, en resumen, si quieres seguir a los sacerdotes, adelante, déjate manipular por ellos. Si quieres seguir a Jesús, portáte bien con los demás y trabaja por su felicidad, y por la tuya propia también, que eso no es pecado. Y si quieres seguir a Dios... Bueno, si quieres seguir a Dios más vale que le encuentres, porque pocos le han encontrado hoy en día, y ninguno de ellos presumirá de ello o intentará manipularte.
Bueno - dice el hombre con una sonrisa llena de significado - ve con Dios -
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