jueves 28 de mayo de 2009

Información de primera mano (3)

- ¿Quieres saber la verdad? - pregunta el hombre. Es un hombre de cierto atractivo, pero su sonrisa es demasiado afilada como para ser realmente bonita, y sus ojos demasiado fijos como para sacar de tu mente la idea de un depredador.
- Te contaré una parte. Dios no es más que un ser autoritario hasta el límite. Él quiere que todo funcione como él quiere que funcione. Sin nada que se salga de lo que él desea. ¿Has leído las descripciones del cielo? Lo que los ayatolás y esa gente prometen a sus seguidores son montones de mujeres dispuestas a darles sexo y buena comida por toda la eternidad, pero eso parece marketing más que otra cosa. Después de todo, el primer profeta del Islam es posterior en varios siglos a la muerte del último discípulo de Cristo. Los evangelistas, aún no siendo apóstoles, sí estaban ahí cerca (aunque tardaron lo suyo en ponerse a escribir) Mira a Juan y su apocalipsis. Mira la descripción que hace del cielo. Dios sentado, Cristo sentado a su derecha, y rodeado del resto de los que hay en el cielo que no hacen más que estar sentados, bien quietecitos, y levantarse todos a una periódicamente para cantar alabanzas a Dios. Autoritario y egocéntrico. Y se presenta como omnisciente y omnipotente. Como infalible. - el hombre sonríe irónico.
- Si fuera infalible, habría diseñado las cosas de modo que respondieran a lo que él quería, pero ni siquiera estaba seguro de que lo hicieran. Si hubiera estado seguro, no habría puesto prohibiciones a Adán y Eva. Ni la serpiente les habría tentado (y la serpiente lo hizo porque Dios le dejó hacerlo) Si Dios hubiera sido omnisciente habría sabido lo que iba a pasar. Si fuera omnipotente lo habría evitado. Pero ¿sabes estas personas que pase lo que pase nunca admiten tener la culpa? Siempre es culpa de otro. No llaman a eso "complejo de Dios" por casualidad...
Ni siquiera los ángeles estaban libres de fallos. Fallos a ojos de Dios, por supuesto. Mira a Lucifer, a Belcebú, a todos los demás. Tantas cosas creadas, con tanto potencial, y nadie se ponía a aprovecharlas. Todo era una creación de Dios para que dijeran "¡Oh, que bueno es todo! ¡Eres maravilloso, Dios!", etc y se pusieran a alabarle todo el rato. Autoritario, egocéntrico e infantil.
Por supuesto, cuando Lucifer le expuso su opinión, su respuesta no se hizo esperar. Lucifer no era el único que opinaba así, pero sí fue el primero que lo dijo. Dios le cogió y le echó, con toda la fuerza que tenía. Le deformó y le hirió de gravedad. Pero Lucifer sobrevivió, y viendo el ejemplo, los que tenían dudas pero no valor se guardaron su opinión bien hondo, y los que tenían su propia opinión y valor suficiente, tuvieron que pagar el precio. ¿Has visto la película "El último emperador"? ¿Recuerdas cómo al principio los criados del emperador se dedicaban a hacerle gracia con la sonrisa del que sabe que su vida depende del capricho de un niño? Pues así son la mayoría de los ángeles. Otros sólo pretenden aprovecharse de estar con el niño más fuerte. Piensan que eso puede protegerles. Pero se olvidan de algo:
Cuando una persona no tiene razón, algunos se la pueden dar por miedo, otros por adularle, pero hay muchas que no se la dan. Y cada vez más. Y tarde o temprano, el combinar a las que no le dan la razón puede vencer a todos los que están adulando o temerosos. Y en eso estamos.
Dios quiere que uses tu vida para sonreírle y adularle. Lucifer y los demás quieren que la uses para ti mismo. Tampoco se van a quejar si les quieres echar una mano y convencer a más gente, pero, en realidad, que los demás vean lo que disfrutas de tu vida ya ayuda a que otros se convenzan.
En fin. Autoritario, egocéntrico, infantil... Y no sabe lo que se le viene encima. -